
CALIDAD DE VIDA CON PRODUCTOS NATURALES Y ECOLÓGICOS
Hoy sabemos de la importancia de la alimentación para una salud y calidad de vida óptimas. Por ello disponemos de una serie de productos que le permiten cuidarse y disfrutar aunque no tenga tiempo.
Bebidas de Soja y Avena ecológica, Zumos ecológicos, Té Bio, Caldos Preparados ecológicos, Cremas de Verduras ecológicas, Sopas de Verduras ecológicas, Purés de Sésamo, Pates Vegetales ecológicos, Cereales Muesli ecológicos, Postres de Soja, Café y Malta ecológicos, Cacao Soluble ecológico, Barritas Energéticas ecológicas etc. Todo ello elaborado con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica.
FRUTOS SECOS Consumidos a lo largo de toda la historia en el mediterráneo, los frutos secos son un alimento que conviene incorporar a cualquier dieta sana y equilibrada. Fuente de proteínas vegetales, sin colesterol y ricos en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), convienen a todos y muy especialmente a personas preocupadas por mejorar su salud.
ALMENDRA Favorable para el corazón.
Su contenido en ácido oleico ayuda a regular el colesterol. Además también parece que su contenido en L-Arginina, un aminoácido esencial que tiene como característica fundamental ayudar a la vasodilatación, colabora a que la almendra sea un alimento adecuado para ayudar a prevenir las enfermedades cardiovasculares, siempre como parte de una dieta saludable.
Las investigaciones en nutrición más recientes confirman que el simple hecho de consumir almendras al menos 5 veces por semana reduce el riesgo cardiovascular hasta un 50%, y un 25% si se consumen un mínimo de 1 vez por semana. (Comparado con personas que no consumen o consumen menos).
Debemos tener en cuenta de nuevo que las relaciones entre alimentación y salud siempre se establecen a largo plazo y que los estudios mencionados se hacen con un número limitado de personas.
Fibra en abundancia
La almendra es una buena fuente de fibra, fundamentalmente insoluble, y de una pequeña cantidad de fibras solubles asociadas, por lo que contribuye al buen funcionamiento intestinal. Numerosos estudios científicos han mostrado el efecto favorable de la fibra sobre el colesterol sanguíneo y sobre el metabolismo de los hidratos de carbono.
Rica en ácido oleico. Grasa beneficiosa para la salud
Si bien es cierto que su contenido en grasa es elevado (sobre el 50%), hay que destacar que se trata de grasa insaturada. Cuando se habla de grasa conviene señalar que una alimentación equilibrada implica un elevado porcentaje de ácidos grasos insaturados (monoinsaturados y poliinsaturados) y una menor cantidad de ácidos grasos saturados.
En la almendra, los monoinsaturados (ácido oleico) son altamente mayoritarios (65%). También contiene una cantidad nada despreciable de ácidos grasos poliinsaturados, en particular de ácido linoléico (20%). Por ello, consumida habitualmente, reduce el LDL–colesterol "malo" y eleva el HDLcolesterol "bueno".
Los ácidos grasos saturados, cuyo consumo conviene reducir, representan apenas el 8% del total de ácidos grasos de la almendra. Hay que resaltar también el hecho de que la almendra no contiene colesterol, aún más, aporta fitoesteroles (140 mg por 100 g), sustancias de naturaleza lipídica que tienen un papel beneficioso sobre el colesterol sanguíneo.
Rica en proteínas de alta calidad
Otra característica original de la almendra, destacable en un fruto, es su riqueza en proteínas. 100 g de almendras proporcionan 19 g de proteína, prácticamente lo mismo que la carne. Por ello son idóneas en dietas vegetarianas o con tendencia a vegetariana: una porción de 30g de almendras aporta las mismas proteínas que un yogurt o que 150 ml de leche, y más que 40g de tofu.
Un concentrado de minerales
La almendra se enriquece en minerales a lo largo de su crecimiento e incubación, hasta alcanzar un aporte mineral global de 2,6 a 2,7 g por 100 g. Es particularmente interesante como fuente de magnesio y de potasio, minerales que intervienen en los mecanismos de regulación de la presión arterial y en el buen funcionamiento neuro-muscular. Puede también contribuir a satisfacer las necesidades en calcio, en hierro y en cobre. Fuente de fósforo, y, en menor medida, de zinc y selenio.
Vitamina E
La almendra es una buena fuente de vitamina E, con un contenido de 240 mg por 100 g. Una porción de 30 g de almendras proporciona el 60% de la Cantidad Diaria Recomendada (CDR).
Gracias a sus propiedades antioxidantes, la vitamina E se opone a los efectos de los radicales libres que, producidos en exceso por el organismo, favorecen el envejecimiento celular. Juega un papel importante en la prevención de enfermedades cardiovasculares y de carácter degenerativo.
AVELLANA Aporte proteico
Un aporte de proteínas muy superior al de otras frutas: de 8 a 14%.
Beneficios para la salud LA SOJA
En los últimos años la popularidad de la soja ha aumentado notablemente. Leguminosa originaria de China, la soja se introdujo en Europa en el siglo XVII. Cada día más personas conocen sus numerosos beneficios nutricionales, que la convierten en un alimento altamente recomendable como parte de una dieta equilibrada.
Excelente fuente de proteínas
El haba de soja es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, comparable a la leche, la carne o los huevos. Y es que su proteína contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita (aquellos que no puede producir por sí mismo y que solamente se pueden tomar a través de la comida) .
De hecho, la soja es considerada la mejor proteína del reino vegetal.
Rica en ácidos grasos poliinsaturados
La soja es rica en ácidos grasos poli-insaturados, beneficiosos para la salud en general y el corazón, ya que pueden ayudar a disminuir el colesterol malo o LDL colesterol.
Sin colesterol
Naturalmente libre de colesterol, la soja puede ayudar a regular los niveles de colesterol si se toma como parte de la dieta habitual.
Fuente de fibra
La fibra es esencial en la dieta, beneficia la salud y favorece el correcto funcionamiento del organismo, facilitando la digestión y el tránsito intestinal. La soja es también fuente natural de fibra.
Vitaminas y minerales
Calcio, magnesio, fósforo, hierro, potasio y zinc. El haba de soja contiene pequeñas cantidades de minerales y vitaminas.
BENEFICIOS DE LA SOJA
La soja es un alimento equilibrado que conviene a todos. Sus propiedades son múltiples y, consumida con regularidad como parte de la dieta habitual, puede ayudar a:
. Reducir el colesterol
. Prevenir las enfermedades cardiovasculares
. Prevenir la osteoporosis
. Disminuir los síntomas de la menopausia
cardiovascular. Diferentes estudios Fraser 1992; Spiller 1992; Durlach 1993 muestran que las nueces, las avellanas y las almendras constituyen uno de los factores protectores cardiovasculares. Se considera que esto se debe, en primer lugar, a su perfil lipídico: su aporte muy elevado de ácidos grasos monoinsaturados (en particular en la avellana – 80 % y en la almendra- 65-70%), elevado de ácidos polinsaturados y reducido de saturados, entre un 8 y un 10%.
Otra característica beneficiosa de las avellanas es su contenido en magnesio (163mg/100g). Se sabe que una deficiencia en magnesio constituye un factor de riesgo cardiovascular y de oxidación celular.
Por último, el contenido en fibra (sobre todo solubles) tanto en avellanas, como en almendras y nueces, ayuda a la buena salud intestinal.
Contenido destacable en minerales
Contenido destacable en minerales (2 a 2,6 g por 100 g): potasio, fósforo (290 mg), magnesio (163 mg), calcio y oligoelementos: hierro (4,7), el zinc (2,4-3,0 mg) y cobre (0,21-0,31 mg).
Excepcional riqueza en grasa
Esa grasa presenta la originalidad de estar compuesta en mayoría de ácidos grasos insaturados, particularmente en monoinsaturados (76% de la grasa total).
Fuente de energía
El aporte energético es particularmente elevado (del cual 80% proviene de la grasa): 385 kcalories / 1,605 kJoules para 100g de avellana.
Presencia de fibra en abundancia
Presencia de fibra en abundancia (6,5g por 100g), mayoritariamente soluble.
Un complemento nutritivo de calidad. Incluso consumidas en pequeñas cantidades (una porción equivale a 25 g) las avellanas representan un complemento alimentario de excelente calidad. Y eso, sin sobrepasar las 95 a 130 Kcal por porción, mucho menos que una barra de chocolate o que un dulce. Así, con sólo 25 g de avellana, cubrimos más del 40% de la necesidad cotidiana de Vitamina E, y con 25 g de nuez, cerca del 15%. El aporte de vitaminas del grupo B no es tampoco despreciable (en particular de vitaminas B1, B6 y B9), al igual que de magnesio (particularmente bien asimilado), potasio, fósforo, hierro, zinc y cobre. Las proteínas (2 a 3 g por porción) contribuyen igualmente a equilibrar el aporte cotidiano, en el que cabe acentuar las proteínas vegetales.
LA SOJA
En los últimos años la popularidad de la soja ha aumentado notablemente. Leguminosa originaria de China, la soja se introdujo en Europa en el siglo XVII. Cada día más personas conocen sus numerosos beneficios nutricionales, que la convierten en un alimento altamente recomendable como parte de una dieta equilibrada.
Excelente fuente de proteínas
El haba de soja es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, comparable a la leche, la carne o los huevos. Y es que su proteína contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita (aquellos que no puede producir por sí mismo y que solamente se pueden tomar a través de la comida) .
De hecho, la soja es considerada la mejor proteína del reino vegetal.
Rica en ácidos grasos poliinsaturados
La soja es rica en ácidos grasos poli-insaturados, beneficiosos para la salud en general y el corazón, ya que pueden ayudar a disminuir el colesterol malo o LDL colesterol.
Sin colesterol
Naturalmente libre de colesterol, la soja puede ayudar a regular los niveles de colesterol si se toma como parte de la dieta habitual. Fuente de fibra
La fibra es esencial en la dieta, beneficia la salud y favorece el correcto funcionamiento del organismo, facilitando la digestión y el tránsito intestinal. La soja es también fuente natural de fibra.
Vitaminas y minerales
Calcio, magnesio, fósforo, hierro, potasio y zinc. El haba de soja contiene pequeñas cantidades de minerales y vitaminas.
BENEFICIOS DE LA SOJA
La soja es un alimento equilibrado que conviene a todos. Sus propiedades son múltiples y, consumida con regularidad como parte de la dieta habitual, puede ayudar a:
. Reducir el colesterol
. Prevenir las enfermedades cardiovasculares
. Prevenir la osteoporosis
. Disminuir los síntomas de la menopausia
LA DIETA MEDITERRÁNEA
Considerada por muchos la más saludable de todas las existentes, la dieta mediterránea se caracteriza por la abundancia de verduras y hortalizas, legumbres, fruta, frutos secos y aceite de oliva, que constituye la principal fuente de grasa, y una escasa presencia de las grasas de origen animal.
Originaria de Grecia y Roma, durante siglos ha constituido no sólo un modo de alimentarse, sino también un estilo de vida. España, Italia, Grecia, Francia y especialmente las regiones bañadas por el mediterráneo, son buen ejemplo de lugares donde esta dieta se sigue mayoritariamente.
Y los beneficios son muchos
Numerosos estudios han mostrado la relación entre dieta y salud, y, en concreto, entre la alimentación mediterránea y un menor número de muertes enfermedades de tipo cardiovascular y de canceres (algunos tipos de cáncer se relacionan con un consumo excesivo de grasas).
ALERGIAS E INTOLERANCIAS
El hecho que la leche animal representa. Una fuente esencial, incluso irreemplazable de proteínas, calcio y fosforo, para una alimentación saludable, es un concepto que hace el objeto de controversias por parte de varios nutricionistas. Atribuyen a la leche animal factores anti-nutricionales, como por ejemplo la presencia de ácidos grasos saturados y de alérgenos. Otra crítica puede añadirse: el aumento de las intolerancias digestivas.
La lactosa (el azúcar de la leche) está hecho a partir de dos azúcares principales, la galactosa y la glucosa.
Se encuentra en todos los productos de consumo habitual como helados, leches animales, yogures, cremas, en el queso y también en la leche materna. Para poder ser metabolizado por el intestino, la lactosa debe, en primer lugar, fraccionarse en monosacáridos, que son azúcares simples. La enzima que hace esta ruptura posible es la lactasa, la B galactosidasa activa en el intestino delgado. En el caso de los bebés, la cantidad de lactasa es elevada, permitiendo la digestión de la leche materna. Sin embargo, a la edad adulta esta enzima está mucho menos presente lo que dificulta la digestión de la lactosa, y este fenómeno aumenta en el caso de las personas de edad avanzada.
Aunque no existen cifras exactas, hay varios millones de personas en Europa con problemas derivados del consumo de lactosa o leche de vaca, problemas que junto con la alergia al gluten constituyen una las intolerancias alimenticias más comunes. Hay varios motivos para ser precavido en el consumo de leche. Estos son los principales: 1.- Indigestión de la lactosa, también conocido como intolerancia a la lactosa.
A menudo interpretada como alergia a la lactosa, los problemas de digestión de la lactosa son, más bien, intolerancias. Cuando el aparato digestivo no produce suficiente lactase para fraccionar la lactosa en azúcares simples, se produce una fermentación en el intestino delgado que provoca gases, molestias intestinales y diarreas. En casos de intolerancia es aconsejable evitar la leche, tanto líquida como en polvo.
2.- Alergia a la leche. El sistema inmunitario del cuerpo reacciona en la mayoría de los casos a las proteínas contenidas en el leche, la caseína y la lactoalbúmina. Los síntomas más frecuentes son eczemas cutáneos, un tipo de bronquitis, asma, tos, bajada de tensión, molestias intestinales y diarrea. 3.- Intolerancia a la caseína. Ciertas personas sufren también de intolerancia a la caseína de la leche. En este caso es el sistema inmunológico del cuerpo que produce lgA (Inmunoglobulina A) y anticuerpos IgG específicos anticaseína. Para este tipo de intolerancia tanto el tipo de alteración fisiologica como los síntomas chimicos se asemejan mucho a los de las alergias al gluten. Reducir el consumo de leche para una mejor salud! Hoy día sabemos que es posible sustituir, sin ninguna carencia nutricional, la leche animal por otras bebidas vegetales.